El informe analiza las áreas tecnológicas clave para la defensa española hacia 2030, destacando inteligencia artificial, tecnologías cuánticas, comunicaciones avanzadas, simulación, nube de combate, ciberseguridad y plataformas autónomas. Cada grupo de trabajo identifica tendencias, niveles de madurez, análisis DAFO y recomendaciones estratégicas.
Además, se abordan capacidades críticas como sistemas hipersónicos, sensores avanzados, criptografía postcuántica y materiales para protección NRBQ. El documento insiste en la soberanía tecnológica, la colaboración público‑privada y la necesidad de infraestructuras de prueba y formación especializada.



